Mark Moskovitz - Writer’s Cabin
El espacio invisible
El espacio en el que una persona escribe (en tanto escritura como oficio, como actividad reiterada y cotidiana) se tensiona en la contradicción de tener que desaparecer para poder estar allí. Brindará al escritor la comodidad elemental y primaria para desarrollar su tarea, pero una vez que el propósito esté cumplido y el escritor inventando nuevas realidades, lo material circundante deberá esfumarse en una utilidad invisible, como bien lo hacen desde hace tiempo los buenos cristales.
Para escribir, Patricia Highsmith sólo quería un poco de silencio y buena calefacción. Ernst Hemingway escribía de pie, frente a su máquina y al mar, dentro de un par de zapatos dos números más grandes en busca de comodidad. Por su parte, Neruda se encerraba a veces en una especie de casilla que todavía puede verse unos metros barranco abajo de su curiosa casa-barco en Isla Negra. Y la lista tiende al infinito.
Esta Cabina de escritor de Mark Moskovitz sugiere el espíritu de esos hombres que, como Jack London o Thoreau, hacían uso de un breve espacio en la realidad de todos para agregar una nueva realidad al mundo. Para hacer al mundo más ancho, menos ajeno, para darnos más espacio donde vivir.