El sendero reutiliza las antiguas rutas de trashumancia que conectan el secano interior, abordando aéreas que se han visto inmersas en un proceso de vaciamiento a causa de políticas centralistas, administradas en función de divisiones políticas y no de sus vínculos. Cada mirador construido aparece como una marca de referencia de la ruta.
Las nuevas instalaciones comprenden un Edificio Corporativo para las oficinas de la Compañía y un Edificio de Operaciones con todos sus servicios (casino y baños del personal). Ambos edificios del conjunto se conectan a través de una plaza que es el acceso de todo el personal y remata en un hall vidriado de enlace para circulación vertical. El conjunto tiene calles y patios de operaciones perimetrales de circulación y seguridad. En el frente principal se ubica el estacionamiento, tratado totalmente con césped, generando una gran superficie verde despejada.
“Pues esa es la belleza que cualquiera quiere para su arquitectura. Una belleza desnuda, inteligente, esencial, capaz de cautivarnos por la cabeza y por el corazón.” Alberto Campo Baeza, en "A ideia Construída", pág. 47, Caleidoscópio, 2004.
Casa H está situada en un lugar prestigioso, un barrio residencial de Rožna Dolina. El proyecto consiste en integrar con el jardín una introvertida casa de los 60. Para ello se añadió un pabellón a modo de jardín de invierno y sala de estar extra que actúa como transición entre la casa y el jardín.
La ubicación de la casa, sobre el borde de un impresionante acantilado de 300 metros con vistas a una playa de arena negra, al volcán Teide y a una gran extensión de la costa norte de la isla de Tenerife, ha resultado decisiva para la propuesta arquitectónica.